El Grand Prix de la primavera: La patata caliente de Bahrein

Ellos no lo reconocen, pero la cancelación del Gran Premio de Bahrein está cada vez más cerca. Y con esta serían dos las veces que tito Bernie se pega el batacazo con su apuesta árabe.

El país se encuentra envuelto en una ola de revueltas desde los inicios del año 2011, y si bien las noticias que llegan caen con cuentagotas desde hace meses (la prensa internacional dejó de «publicitar» esto hace ya tiempo) todo parece indicar que las cosas no es que vayan mal, sino que reina un clima de crispación latente que puede volver a estallar en cualquier momento. Que se lo digan a los miembros de la seguridad del estado a los que les reventó el pasado lunes un paquete bomba cuando lo estaban manipulando.

Así las cosas Ecclestone asegura que allí habrá carrera, que él tiene un contrato firmado por unos señores con turbantes y que la pasta les sobra para garantizar la seguridad durante el evento, y que la única parte deportiva capaz de disolver el evento serían las escuderías. Bien. En el otro lado del cuadrilátero se puede encontrar una nota de prensa emitida por la FOTA hace escasas horas, donde aseguran que los equipos no se sienten intimidados por las revueltas árabes y manifiestan su total predisposición para hacer las maletas destino Bahrein. Que ellos se encuentran disputando una competición organizada por la FIA, y que sería la FIA quien debería decidir.

¿Y qué dice la FIA? Mutismo hermético, aún no ha dicho esta boca es mía. El año pasado fué enviado un observador semanas antes del evento, cuando aún los equipos se encontraban de pretemporada. De lo que se observó y se vió nada parecía fuera de lo común, a pesar de estar muriendo gente en la plaza de la Perla. Bueno. Este año al menos no la palma «nadie», de momento.

De mientras, los grupos más extremistas van calentando motores. Pintadas como ésta aparecen por las calles de Bahrein en los últimos días (foto de Getty Images)

¡Qué bonita! Pues no, las cosas es que hay que verlas completas:

La cosa cambia. Y el problema es que esto de la F1 es un negocio, bastante lucrativo por cierto, y su jefazo no puede meterse un segundo batacazo consecutivo en tierras árabes porque… no habrá más. Otra cosa, claro, sería que Bahrein renunciara nuevamente a albergar el Gran Premio. Con la sanción por ruptura de contrato pagada todos quedarían contentos. Carpetazo y a otra cosa que esto ya nos pasó el año pasado y otro nuevo tropezón sería enfermizo.

A tener en cuenta también que el enfado entre las partes significaría la caida de otro Tilkódromo, tras la salida del calendario del GP de Turquía. Y curiosamente sería otro de los trazados de Tilke que más gustan por aquí, seguido por supuesto del ya defenestrado Instanbul Park. Algo que no sería tampoco nada beneficioso para los intereses de Bernie y sus planes de expansión a lo largo y ancho de todo el Universo.

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