Perder los papeles tiene un precio

El famoso caso de los planos de F1 2007 sustraidos por error en manos del ingeniero Nigel Stepney, ha llegado a su enésimo capítulo: el infiltrado ha sido condenado a ocho meses de prisión y a  una multa de 600 euros por la justicia italiana.

Así es como sigue (que no termina) esta rocambolesca historia de papeles extraviados, jefes de equipo con cabezas semi-cortadas, y upsssss por doquier. Y es que en su dia esto les hizo palmar 100 millones de dólares a los señores de Woking, cantidad nada desdeñable para los tiempos de crisis que corren y la de hambre que se pasa en este mundillo.

Todo empezó cuando Stepney le hizo llegar a otro ingeniero de McLaren  los planos de parte del chasis del Ferrari de aquella temporada. Investigaciones y sospechas dentro de Maranello de que el coche inglés iba demasiado bien para las horas que estaban echando en desarrollar el coche, filtraron información falsa a parte de sus ingenieros. Fué así como descubrieron al Judas que se encontraba en su propia casa.

Al igual que en la justicia española, al ser ser esta condena inferior a un año y ser la primera mancha en su carrera delictiva, será poco probable que el que en otras fechas fuera ingeniero de Schumacher acabe compartiendo jabones con los reclusos de la bella Italia. Para que vuelvas…

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