Alonso, Massa is faster than you

Siempre hay quien dice que la realidad es dolorosa. Miente. A veces es bastante dolorosa.

¡Revolucionemos el equipo! Larguemos a su compañero el lento, cambiemos ingenieros, fichemos a otro Campeón del Mundo. Hagamos todo lo que tenemos que hacer para parecernos más al resto, para innovar y que el nombre de nuestra marca reine sobre las demás. Veamos donde está el problema.

Paf. La primera, en la boca. Dos campeones del mundo arrastrándose en la pista para ver quien es el que hace menos el ridículo, con celebraciones de olor a butifarra ante la gesta de ser el primero de los últimos… y dando gracias porque en McLaren pincharon por partida doble.

Resultó ser que la actuación más cutre en décadas de los italianos fué en una de las carreras más intensas de los últimos tiempos, curiosamente la primera en seco con la nueva normativa de motores turbo y demás cachivaches electrónicos tan molones que se han currado todos los que no opinan que “la aerodinámica en la F1 es para los cutres que no saben hacer propulsores”.

Esta es la realidad. Montezemolo, sin embargo, seguirá empecinado en no reconocer que está al frente de profesionales muy pudientes, sí, pero con escaso o nulo ingenio, poder creativo, inventiva, o llámese como se quiera. Y ojito porque al capo parte de razón no le falta, definitivamente la Fórmula 1 actual ha perdido todo el encanto que tenía en otras etapas. Ha cambiado, sí. Como todo. Las leyes de Darwin son muy claras al respecto y o te adaptas o mueres, y en Ferrari están mas cerca de la segunda opción que de la primera… ellos verán, pero a este paso nadie notará su ausencia.

Lo peor, que los que corren el riesgo de salir muy mal parados son Kimi y Fernando. Dos pilotos que llegan al final de sus carreras, y que siendo realistas, tienen escasa probabilidad de volver a mojar salvo que salgan corriendo por patas o el milagro ocurra.

 

 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *