Pirelli: menos Kevlar y más cabeza

– Mamá quiero ser Estrella de Rock. Quiero llegar a lo más alto y que todos me vean triunfar, quiero hacer vibrar al público, quiero ser rico y estar siempre con mujeres de buena delantera.

– Pero eso es muy complicado Pirelli. Dime hijo mío, ¿Cómo lo vas a hacer?

– Daré espectáculo mamá, como nunca se ha visto antes. Les haré enmudecer a todos: a los mánagers, a las distribuidoras, a los fans. Llegaré a la F1 y haré lo que jamás otro haya hecho.

Al final Pirelli creció y sí, regresó a la Fórmula 1 para complementar un Circo que había venido a menos en la última década, para convertirlo en uno de los más grandes y sonados que se han visto últimamente. Cuando los italianos entraron en la F1 prometieron animar el cotarro y presentar compuestos rompedores. Ahí lo llevas.

Que seas un fabricante de neumáticos y te quieras lucir para alardear de tus logros tiene un pase, pero que al menos sea respetando las básicas que debe cumplir cualquier rosco de goma:

– Que adhiera el coche al asfalto

– Que presente una rodadura lo suficientemente robusta y preserve el desgaste

– Que guarde unos mínimos de seguridad

Y ni una sola han dado en 3 años. Tras la vergüenza de Silverstone no termina de aclararse de forma oficial en qué parte del terreno está la pelota, que si los equipos se pasaron con las presiones, que si esas ruedas no aguantan ni al sol de Sevilla… el caso es que la verdad es la que todos vimos en la tele (es@s afortunados en circuito… qué envidia!), esa en la que Alonso tuvo que evitar la banda de rodadura de Gutierrez a escasos 20 metros de la zaga del mexicano.

Se habla de plantadas, de no correr en Alemania… y lo preocupante del asunto es que son los pilotos los que hablan. En la FIA no se han pronunciado al respecto y de momento no leo nada de ningún jefe de escudería (quizá alguien en Ferrari haya abierto la boca, pero hoy llevo toda la noche off) apoyando a sus retoños.

Cuando el GP de EEUU de 2005 no se corrió por problemas de seguridad con los Michelín no hubo que lamentar ningún susto del tamaño de los vistos el pasado fin de semana, y aquello marcó un precedente que sirvió para que los de la M salieran por patas esa misma temporada. Dejando a Bridgestone como único proveedor, lo cual también dicho, no es una situación nada fácil.

La lectura, básicamente, es que en Pirelli han salido desde el minuto 1 a comerse el mundo cuando la tarea de fabricar un producto de calidad (y lo más difícil:que guste a todos) no es nada trivial. Que primero fabriquen un neumático bueno por definición, que no necesite refuerzos de costosísimos materiales inventados con fines militares, y después ya busquen ser la estrella del rock.

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