Valencia así, sí

Siempre he sido muy crítico con el GP de Valencia. Quizá haber estado allí el año de su inauguración me hizo sacar conclusiones poco afortunadas, si bien año tras año se podía comprobar que la carrera era un tostonaco. Adelantamientos nulos, poco espectáculo en pista, y sólo anecdotas que recordar más allá de logros deportivos conseguidos.

Hemos tenido que esperar 4 años y 5 ediciones para que el puerto deportivo valenciano nos preparara una grata sorpresa, curiosamente el año en que se despide con un hasta luego de 2 años.

Hoy los pilotos han hecho lo que tienen que hacer, pilotar, y no conservar como nos tenían acostumbrados. Las nulas escapatorias y lo angosto del circuito no han sido impedimento para que vieramos una carrera cuanto menos interesante. Y sin uso de DRS, con la mayoría de los adelantamientos realizándose donde marcan los cánones: en las curvas.

Los coches por su parte se han portado cuando las exigencias de sus pilotos han sido razonables, no tanto cuando las exigencias estaban por encima del rendimiento real de la máquina.

La FIA ejemplar, aplicando el reglamento sólo cuando ha sido necesario. Con la que montó el Toro Rosso desllantado, efectivamente, bastante penalización tenía con su abandono tras la extraña maniobra con Kovalainen donde reventó su neumático trasero (y propició la salida a pista del Safety Car).

Y la grada absolutamente rendida ante el Campeón de hoy. El ambiente no se puede percibir plenamente desde casa, tirado en el sofá viendo la tele, pero sabiendo lo que es ver ganar a Alonso… siempre te lo imaginas. Hoy Valencia se convirtió en Fiesta para celebrar la segunda carrera de F1 ganada por Alonso dentro de nuestras fronteras, y lo que allí se ha vivido ha debido ser más que emocionante. A muchos nos habría gustado estar hoy allí, vitoreando a Fernando y disfrutando entre el público como otro más.

Como nota la inteligencia ha sido la máxima en la carrera de hoy. Brillando en los buenos resultados y faltando en los estrepitosos descalabros. Si tu máquina no es capaz de defender con autoridad, un poco de perspicacia siempre sirve para dejar pasar a tu rival y saborear los puntos a final de carrera. Defender lo indefendible te puede llevar contra las barreras.

Emoción, victorias y derrotas. Valencia así sí.

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