El paddock rinde homenaje a Wheldon y Simoncelli

La tragedia nos ha pegado dos sacudidas como nunca desde hace años. Mucho se ha hablado del tema, mucho quedará por hablar. Lamentar la muerte de dos personas como Wheldon y Simoncelli es lamentar la pérdida de dos talentos en bruto del más alto nivel de la competición, de personas que perdieron su vida haciendo aquello por lo que peleaban día tras día: mantenerse en pista.

Hoy cascos conmemorativos, mensajes de apoyo. También hemos visto en India una grandísima dosis de unión, solidaridad y amabilidad con los allegados de Dan y Marco en un solemne acto en pista donde han participado todos los pilotos de la parrilla, junto con los máximo dirigentes de la competición (Jean Todt y Bernie Ecclestone). El hecho no es único, ni tampoco más relevante que ninguno de todos los actos en homenaje a los fallecidos que se han repetido a lo largo del planeta. Sí que es un gran acto de unión que deja patente, una vez más, que los valores que corren dentro de pista sobre 4 ruedas no son un ápice diferentes a los que van montados sobre 2.

Y es que los espeluznantes instantes en los que todos vimos como ellos perdían la vida será algo que seguro muchos no podremos quitarnos de la cabeza, pero desgraciadamente forman parte del mundo de la competición dentro de los circuitos. Muchos han sido ya los que han perdido la vida en el asfalto y muchos son también los que trabajan día a día en la seguridad de los pilotos. Contra la fatalidad no existe solución alguna y es necesario ser consciente en todo momento de que, también con el deporte del motor, el matrimonio es tanto para lo bueno como para lo que no lo es ni por asomo.

Que con quien este deporte disfrute comprenda que los momentos duros existen y existirán, y que ello es parte inseparable de un hecho cuando menos insólito si se piensa fríamente: Homo Sapiens evolucionados hasta el punto de correr a 200km/h de media durante prácticamente 2 horas, por el mero hecho de querer ser el primero en completar la hazaña. Competitividad. Para tí y para mí, conduciendo el coche sin cinturón, un impacto a partir de 20km/h puede llegar a ser mortal.

El próximo fin de semana la familia motera al unísono tendrá oportunidad de rendir homenaje a Super Sic en Valencia, donde se espera que como con coraje ha suplicado Paolo Simoncelli, padre de Marco, rujan todas las motos durante un minuto en honor a su hijo. Admiro a los moteros.

(c) Imágen: Getty Images

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