Cuando el tabaco movía la Formula 1. Parte II.

Trepidantes ritmos en boxes, monoplazas ilógicos, completamente viscerales, y entre medias Ayrton Senna en el circuito de Suzuka, finalizando su carrera de forma estrepitosa en la primera curva. De fondo… un McLaren rojo y blanco, similar a la cajetilla de una conocida marca de tabaco. No he dicho el nombre, pero se adivina y se ve cual es.

Cuando James Hunt ganó el campeonato de 1976, un nuevo perfil de aficionado y piloto empezó a tomar protagonismo. Años atrás ya existieron impresionantes jóvenes talentos, como el trágicamente fallecido Jim Clark, pero es que el nuevo ídolo británico lo tenía todo: A sus 29 años además de ser  un muy agresivo piloto, era extrovertido, típico guaperas del paddock, movedor de juventudes y además… fumador. Mucha controversia hubo durante la temporada que fué campeón, con penalizaciones que fueron unas veces negativas y otras positivas. Finalmente, se proclamó WDC en el circuito de Suzuka, bajo una inmensa capa de lluvia.

La industria se estaba moviendo rápido, donde épocas atrás eran los colores propios de la nación de cada escuderia los que engalanaban los potentes bólido del circo, ahora gigantes empresariales de todos los colores y sabores inundaban la parrilla.

Antes de que Hunt ganara el título para McLaren-Marlboro, Graham Hill habia disputado los inicios de la temporada 1975 y la totalidad de 1974 a los mandos del Lola T370 de Embassy Racing que vemos en la foto (es de 1974, portando el dorsal 26)

Incluso en 1977 pudimos ver a Iberia patrocinando la escudería de Emilio de Villota, quien compartía patrocinio con Lois, Banco Ibérico y… Marlboro. El español obtuvo honrados resultados subido a los lomos de un McLaren M23 pagado de su propio bolsillo, logrando clasificarse en 2 de las 7 ocasiones que lo intentó (además logró completar las 2 carreras que disputó, España y Austria, un verdadero logro digno de mención). Además, la mera presencia del equipo ya era un hecho meritorio donde los haya: el personal tras la escudería no llegaba a la decena y el presupuesto total rondaba los 30 millones de pesetas de aquella época.

También en 1977 pudimos ver la escudería Shadow patrocinada por Tabatip, tabaqueros suizos establecidos desde 1888. El de la foto es Riccardo Patrese en el circuito de Mónaco. La imagen como veis procede de al revista Life. Me gustaría citar la fuente para cada imagen, pero algunas las tengo en HD y sería un trabajo ya casi imposible. Aprovecho para puntualizar que, obviamente, ninguna es mia… ni habia nacido!

En 1978 el piloto americano Brett Lunger logró el patrocinio de Chesterfield Racing para su escudería privada, donde en las tres primeras carreras compitió con un March 761 para finalmente dar al salto a otro de los coches cliente estrella de aquella época, el McLaren M23 que vemos en la imagen. La marca tabaquera  le dió soporte durante toda la temporada, si bien no fué el unico año que estuvo presente en la Fórmula 1.

Previamente habian sido patrocinadores personales de Lunger en la escudería Surtees, en 1976. Aquella temporada el coche variaba de vinilos dependiendo quien fuera su piloto, por ejemplo en el Gran Premio de Suzuka el japonés Noritake Takahara pilotó el bólido de Surtees bajo una gran capa de vinilos serigrafiados con los nombres de patrocinadores locales (ni rastro de Chesterfield). Chesterfield abandonó la F1 en 1978.

Otra industria que también flirteó y mucho con la F1 fué la de las bebidas espirituosas. McLaren disputó el gran premio de Montréal y Watkins Glen de 1978 y Long Beach en 1979 con Löwenbräu como main sponsor.

En 1979 cayó uno de las parejas más gloriosas de aquella época: JPS abandonó el patrocinio de Lotus. Fué entonces cuando los británicos corrieron bajo los colores de Martini Racing, (si bien conservaron el negro como color predominante)  con aquel revolucionario Lotus 79 que tanto dió que hablar en aquella por sus innumerables avances ténicos y aerodinámicos. Una excelente integración de Chapman y su equipo que desgraciadamente pocos resultados inmediatos les dió, pero que sentó las bases de la Fórmula 1 actual.

No obstante en la Imperial Tobacco volvería a la carga en 1982 y los logotipos de JPS volverían a Lotus. La que en otros tiempos hiciera resonar los cimientos del paddock con solo pronunciar su nombre estaba en una dura etapa de transición y los éxitos brillaban por su ausencia. Pronto volverian a estar en auge, y más tabaqueras se animaron a invertir en el deporte de las cuatro ruedas.

La británica Rothmans inició su andadura en 1982, patrocinando a March.

Los franceses Gitanes siguieron los mismos pasos, y aunque hicieron tímidas incursiones en la temporada 1980 y1981, en 1982 patrocinaron al equipo Talbot durante todas las carreras del campeonato. Posteriormente juntarian fuerzas con Ligier, si bien en la etapa “Talbot” ya corrieron con el coche de dicho constructor.

Y también ese mismo año Marlboro empezó a coquetear con los italianos, patrocinando la escudería de Alfa Romeo en la que fué una de las primeras incursiones de los motores turbo en los circuitos de F1.

En 1984 hizo aparición la marca Skoal, propiedad de la US Tobacco Company, quien se dedicaba a presentar el tabaco en forma de picadura en lugar de cigarrillo para que cada cual hiciera lo que quisiera con él… La escudería se llamaría Skoal Bandit RAM-Hart y se irían de vacío en aquella temporada, sin lograr obtener ni un solo punto. Igual de nefasta sería para ellos la temporada 1985, donde solo consiguieron finalizar en 3 ocasiones la carrera.

En 1985 la tabaquera que dió el pelotazo fue Marlboro: ese año Alain Prost llevó los colores de McLaren a lo más alto, obteniendo el doblete del campeonato de pilotos y constructores.

Ese mismo año también hizo su debut la alemana West, patrocinando la escudería también alemana Zakspeed Racing. Como siempre, los inicios fueron duros. Participaron con un único bólido y sólo finalizaron una carrera. El español Luis Perez-Sala fué piloto de pruebas de la escudería durante la temporada 1986.

Fué también en 1986 cuando se pudo ver en los lomos del Arrows A8 la publicidad de la tabaquera Barclay.

Y ya en una etapa más avanzada de las motorizaciones turbo, seria Camel quien vestiría con sus colores el Lotus de Ayrton Senna y Satoru Nakajima. Era el año 1987,  fueron  días donde se brillaron los duelos en pista. Por contra sonados fueron los abandonos de Gerhard Berger a los mandos del Ferrari, una verdadera lástima… pues el campeonato podría haber estado mucho más ajustando aún.

A principios de temporada en Lotus firmaron un acuerdo con Honda para nutrirse de sus motores y esa temporada Senna dió mucha guerra. Tanta que si bien el título fue a parar a manos de Nelson Piquet conduciendo su Williams FW11B, Ayrton Senna consiguió dar el salto a McLaren en 1988.

Y allí le esperaba su primer campeonato del Mundo y… también Marlboro, buque insignia de la industria tabaquera en este pedazo de historia que ocupa esta serie de artículos. Muchos lo intentaron, pero llegamos a 1990, y solo ellos fueron los únicos capaces de aguantar el enorme gasto que supuso la época de motores turbo en este deporte..

¿Cómo serían sus ventas?¿Mejores, peores? Ni idea, pero la imagen de marca que dejó es notable se mire por donde se mire, y por ello ahí seguían. Cosméticas, alimenticias, electrónicas… pocas habian aguantado durante más de 2 temporadas el enorme gasto y poco beneficio que les suponía la Fórmula 1.

[ Enlace a parte 1 ] | [Enlace a parte 3]

Nota: Gracias nuevamente a WAC, por el detalle de la imagen de Emilio de Villota donde se aprecia el patrocinio de Marlboro en el casco del piloto.

7 thoughts on “Cuando el tabaco movía la Formula 1. Parte II.

  • 14 marzo , 2011 en 7:45 pm
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    Sin duda la marca tabacalera más tradicional asociada a la F1 es Marlboro, con su patrocinio a BRM inicialmente, luego ISO, McLaren y Alfa Romeo y posteriormente a Ferrari. Además Marlboro solía cobijar a varios pilotos bajo el alero de su patrocinio, y eso  muchas veces tenía peso a la hora de que algunos pilotos consiguieran asientos.

    Quizás en aquellos años la mejor publicidad directa la daban los mismos pilotos como Hunt, Rosberg, Depailler que solían rendir culto al tabaco en el paddock, como olvidar a Merzario que parecía ser la personificación del vaquero de Marlboro. Tal vez pilotos como Portago o Bonetto podían haber sido buenos objetivos para las tabacaleras, ya que llegaban a conducir fumando.

    Y un alcance, los Lotus Martini en realidad era de un verde oscuro y no negros.

    Ya has nombrado a Gunston, Gold Leaf, Marlboro, Lucky Strike, West, Rothmans, Chesterfield, Gitanes, Skoal, Camel. Y yo agregaría hasta el período de 1989 a Kent (sponsos personal de Ickx en los años de Ferrari), Embassy (que fue sponsor del equipo de Grahm Hill), Lexington (sponsor de Ian Scheckter), Tabatip (Shadow), Imperial (que vistió el coche de Nilsson en Japón 1977), los más elegantes Villiger (Shadow), LM y Lark (Lunger 1978), MS (Osella), Viceroy (Andretti y Eliseo Salazar), Barclay (Arrows)
    Y por último decir que Gitanes acompañó a Ligier desde su ingreso a la F1, y siempre el equipo fue Ligier o Talbot Ligier cuando estos motores los equipaban. Como sponsor individual lo llevaban los pilotos franceses como Beltoise o Pescarolo. Así también los March en 1977 ya lucían el patrocinio de Rothmans.

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    • 27 marzo , 2011 en 12:10 am
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      Actualizado con Embassy y Tabatip. Me fijé en Hunt para meter ahi el corte “generacional” porque bueno, mas allá de lo cuestionable de su personalidad, hasta donde sé se convirtió en todo un icono para todos los seguidores de su generación. Me corto de no subir fotos de suyas fuera del bólido, pero para quien las busque por Google, haberlas haylas… y como no, casi siempre colgado de una chata. un crack.

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  • 15 marzo , 2011 en 9:32 pm
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    Genial apunte WAC, además tengo para entretenerme buscando afotos :mrgreen:

    Prometo actualizar!!

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  • 28 marzo , 2011 en 2:27 pm
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    Más que colgado de una chata
    Con una chata (al menos) colgando de él:lol: :lol:

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