Grandes fiascos del automovilismo: Life L190 (Parte I)

En el circo donde el Glamour, la tecnología y el espíritu competitivo se codean en las más altas esferas tambien merece la pena pararse a analizar aquello que quiso ser… y no fué.

Siendo del montón nadie te recordará. Eso es lo que debían pensar en Life en 1989, escudería considerada por muchos como la peor jamás habida en la F1. Y es que eran épocas donde adinerados empresarios decidian invertir sus fajos de dinero en el mundo de las ruedas, con un criterio más que cuestionable, y así pasaba lo que pasaba…

La escudería surgió de la más absoluta nada, produciendo un único chasis movido por un motor W12 de 3.5L… que rendía la impresionante cifra de 450cv (en aquella época post-turbo, la media de la parrilla era de unos 600cv) a pesar de su “novedosa” configuración de tres bloques de 4 cilindros confeccionada por el ex-ingeniero de Ferrari Franco Rocchi. Y de chasis… un vetusto monocasco diseñado en 1988 para la F3000. Con un solo coche y un presupuesto de yo me lo guiso yo me lo como, en aquella temporada 1990 solo habia 2 equipos inscritos con motor y chasis propios: Ferrari y… ellos.

Corre como puedas le dijeron a Gary Brabham en Phoenix… y lo hizo, durante 1 vuelta. Después el coche se paró y decidió no volver a andar.  En Brasil no fueron mejor las cosas, no llegando a dar una sola vuelta, y el hijo del campeonísimo decidió abandonar el proyecto. Más moral que el Alcoyano tuvo su sustituto, Bruno Giacomelli, que se pegó 10 carreras sin ni tan siquiera precalificar para las sesiones del sábado. Y es que en aquella época habia treintaytantos coches inscritos y los viernes se realizaba un primer filtro. El mejor resultado lo obtuvieron en Mónaco, quedando tan sólo a 17 segundos del poleman Ayrton Senna.

Así las cosas, la escudería fue dando bandazos con nulos resultados hasta que se dieron cuenta de que sí, que el W12 muy bonito, pero que eso andaba menos que un Panda. Por lo que para el GP de España en Jerez decidieron ponerse en contacto con Judd, proveedor de motores de aquel entonces, y a pesar de lograr el motor su fin de semana terminó cuando tras montar el bloque en el interior del monoplaza… el capó no cerraba.

Tras este bochornoso incidente, la escudería y todos sus integrantes desaparecieron del mapa. Jamás se volvió a saber de ellos.

El bólido fue recuperado hace relativamente poco, y este era su estado a finales del año pasado tras una larga restauración:

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