Grandes fiascos del automovilismo: Andrea Moda (Parte II)

Corría el año 1991 cuando un conocido empresario italiano, Andrea Sassetti, tuvo una genial idea: Montar una escudería de F1. ¿Como? Pues de una forma barata, moviendo hilos y delegando en sus empleados. Se las prometía muy felices, sin tener ni idea de la que se le venía encima: la historia más torrida existida en el Gran Circo nunca jamás, que incluso tiene un libro editado (y con un nivel aceptable de ventas, para ser un tanto friki) por uno de sus protagonistas, Perry McCarthy.

Sassetti junto a un sesentero Bernie
Sassetti junto a un sesentero Bernie

Andrea tenía una marca de zapatos y accesorios de Moda (de ahí el complejo y marketiniano nombre de su empresa) y la cosa le iba realmente bien, era conocido en la noche italiana y movía grandes cantidades de dinero. Compró los remanentes de Coloni, equipo también italiano, después de que se pasaran tres temporadas sin conseguir ni un solo punto, entrando en carrera 14 de 82 ocasiones posibles.

Presentación Andrea Moda
Presentación Andrea Moda

Así las cosas, en septiembre de 1991 ya tenían personal técnico y chasis. Andrea movió hilos y pronto consiguió motores V10 Judd. Para terminar de afinar el proyecto, también se hicieron con cajas de cambio Dallara. Las cosas estaban marchando bien de cara al inicio de la temporada 1991 1992 de F1.

Aquel año el circo comenzaba en Kyalami, en Sudáfrica, y para allí que se fueron con los cacharros. Ese jueves de Gran Premio recibieron una notificación por parte de la FIA: No habian pagado la cuota de inscripción de 100.000$. El equipo argumentó que no sabian que cuota de inscripción habian de pagar, pues ellos no eran nuevos. Eran Coloni, pero con otros colores. Y por supuesto, no coló. Fueron así los primeros en aparecer en los tablones como escudería incapaz de tomar la salida por “falta de pago de tasa de inscripción”.

De regalo se llevaron otro marrón: Cuando haces pasar por tuyo algo que no lo es, tienes problemas. Y así tuvieron que descartar el chasis de Coloni,  poniendose en manos del joven Nick Wirth (actual jefe de equipo de Virgin Racing) para el desarrollo de un nuevo monocasco. Diseñaron el vehículo, montaron las piezas y las mandaron para Mexico. Pero tampoco pudieron correr, pues no fueron capaces de tomar parte en el precalifacatorio pues no tenian los coches aún montados.

Llegados a este punto, sus dos corredores también italianos abandonaron el barco. Bueno, más bien fueron despedidos. Caffi y Bertaggia pidieron explicaciones al jefe de por qué llevan 2 viajes de 12h en el cuerpo y 0 minutos de competición, y ambos fueron mandados a casita de aquella manera.
Pobrecitos, no sabian donde se metían...
Pobrecitos, no sabian donde se metían…
Así las cosas, Sasseti oteó el mercado de fichajes. Encontró a Ricardo Moreno, piloto Brasileño, y filón publicitario de cara al próximo Gran Premio do Brasil en Interlagos. ¿Alternativas para el segundo asiento? Rebuscó y rebuscó, pero nadie se fiaba un pelo. El único en aceptar, el carismático Perry McCarthy. Sasseti no hacía muy buenas migas con ingleses, pero le subió al carro pues estaba obligado por la FIA a competir con los dos vehículos inscritos.
Pilotos de Moda en Mexico 1992
Pilotos de Moda en Mexico 1992

Finalmente, en Brasil saltó un único Andrea Moda a pista, con nefastos resultados. Perry sufrió ciertos problemas con su Superlicencia, y no pudo tomar la salida. Igualmente solo tenian un coche para competir… la historia empezaba a tornarse muy negra.

Entretanto llegó España, fajo en mano Bertaggia volvió a contactar con el empresario de los zapatos. 1 millón de dólares ofrecía, billete sobre billete. ¡Qué bueno! ¡Podría prescindir de ese muchacho que tan mal le caia, ese tal McCarthy! Pues no, la FIA no se lo permitió. Menos bailes, y más carreras.

McCarthy en Montmeló
McCarthy en Montmeló

Fue entonces cuando Andrea Moda firmó otro capítulo bochornoso más.  En Montmeló Moreno rompió motor en la que hoy es la curva Repsol y McCarthy… bueno, después de llegar en taxi desde su Hotel en la Diagonal 5 minutos despues de la puesta en verde del semáforo del preclasificatorio (según comenta en su libro, tardó 10 minutos) consiguió rodar ¡20 metros! antes de que el coche se le quedara enganchado en plena recta de boxes.

Esta afoto dió la vuelta al Mundo
Esta afoto dió la vuelta al Mundo

El cúmulo de despropositos continuó, si bien ciertos favoritismos y hechos insólitos y raramente propicios para Moda consiguieron hacer que el equipo tomara salida el domingo en Mónaco. El coche duró once vueltas antes de romper motor, rodando en la posición 17ª. El mejor resultado jamás obtenido por los italianos. Esa noche, ardió un garito de Sessetti en la costa Italiana y el empresario estuvo a punto de diñarla cuando un hombre armado disparó contra él y su acompañante una ráfaga de balas haciendo uso de una ametralladora automática.

Moreno patinando en las calles de Mónaco, antes de romper
Moreno patinando en las calles de Mónaco, antes de romper

A Canadá no llegaron los motores Judd por un ¿extravío? de la mensajera DHL y en Francia no corrieron ya que los camiones del equipo quedaron parados en autovía por un boicot de los camioneros galos que curiosamente solo sufrieron ellos. La racha de catástrofes continuó así hasta Spa. Allí, alegando motivos de presupuesto en el coche de McCarthy se montó la barra de dirección que en la carrera previa habia roto su compañero brasileño. El resultado fue un toñazo de órdago del inglés en Eau Rouge y la detención de Sassetti por ciertas deudas con el fisco italiano. Fué el mismísimo Perry quien denunció a su patrón, en un desesperado intento de salvar su intregidad.

Portada del libro de McCarthy
Portada del libro de McCarthy

Por lo que así fue como finalizó la esperpéntica aventura de este peculiar equipo de Formula 1, si bien estuvieron como patrocinadores del equipo Lola durante la carrera de Indianápolis ’93 quedando el bólido en posición 15ª a final de carrera.

Para quien realmente aprecie como hicieron el primo en aquel año, recomiendo la lectura del libro del propio Perry… en el cual se caga y pone los puntos sobre las íes acerca de ciertos favorismos habidos (y por haber…) en el mundo del espectáculo del Motor.

PD: Perry McCarthy terminó siendo The Stig durante las 2 primeras temporadas del programa de motor británico Top Gear.  De Andrea Sassetti he buscado info, y lo único encontrado es que el dominio de su página web venció el pasado 11 de Noviembre y no fué renovado.

3 comentarios sobre “Grandes fiascos del automovilismo: Andrea Moda (Parte II)

  • Pingback: Hispania terá pintura retrô!

  • el 7 mayo , 2019 a las 3:35 pm
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    Andrea Moda corrió en la temporada 1992 y no 1991 como dice el artículo. Por otro lado el piloto brasilero se llama Roberto, y no Ricardo.
    El articulo peca de gracioso y fuerza los hechos para alimentar y colorear una historia trillada y a esta altura poco cómica.
    A este equipo se lo toma fácilmente para la gracia y el ridículo, pero hay que aceptar que dentro de lo limitado de sus posibilidades económicas y técnicas hizo lo que cualquier otro chico hubiese hecho. Clasificar y llegar a girar en Monaco, aunque fueses solo 11 vueltas, roza la hazaña. Muchos equipos con más dinero y nombre hicieron menos que Andrea Moda (por ejemplo Subaru cuando se unió a Coloni con B. Gachot al volante).

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  • el 8 mayo , 2019 a las 10:50 am
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    Hola Juan.

    No estoy muy de acuerdo con tu comentario. Por la parte humana de pilotos y la gente que se curró el mantenimiento del Simtek trabajando para Andrea, chapeaou. La verdad es que se lo curraron y mucho para meter ese coche en pista, más teniendo en cuenta lo hierro que debía ser.

    Pero por lo que rodea al equipo, o a los objetivos que perseguían entrando en el Gran Circo,… mejor tirar de prosa fácil. Han pasado años ya de que escribí esto y me sigue pareciendo uno de los grandes fiascos del automovilismo. Hay ciertos hechos pintorescos de la historia que siempre es posible que se puedan volver a repetir, pero partes de muchas historias son muy difíciles de superar.

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